Aunque  son muchísimos los parásitos que pueden afectar el pelo y la piel de los animales domésticos, probablemente son los artrópodos, entre los que también se encuentran las pulgas y garrapatas, los más frecuentes y conocidos por todos. Es por ello que la diferenciación  entre unos y otros es muy importante, ya que no todos se tratan de igual manera, lo oque es más importante, su erradicación de los sitios donde habitan nuestras mascotas tampoco es igual en todos los casos.

   En este grupo tan amplio encontramos a los ácaros , que son atrópodos  arácnidos muy estendidos y con muchas especies distintas.

   Son parásitos más pequeños que las garrapatas, y según la especie  que se trate pueden ser ectoparásitos o endoparásitos cutáneos lo que diferenciará mucho tanto la gravedad como el tratamiento del problema.

   Las más conocidas de estas parasitosis ( sarna canina), también  denominada '' sarna sarcópita) debido al parásito que la produce: el Sarcoptes escabieis. Es una parasitosis altamente transmisible y que cursa con mucha sensación de picor, siendo éste el primer dato que nos llama la atención en el animal. Afecta por igual a animales de cualquier raza sexo o edad, por lo que puede llegar a ser un verdadero problema en sitios con mucha cantidad de animales, como criaderos, residencias, hospitales, etc. Aunque el contagio al ser humano es posible, es poco probable, y las medidas higienicas  normales, junto con la eliminación del problema en los animales, será suficiente para que los dueños puedan estar tranquilos.

   Aunque las lesiones pueden estar distribuidas por  todo el cuerpo del animal, las zonas más típicas son las orejas y los codos, seguidos de todo el vientre y las patas. Si no se controla a tiempo todo el animal puede estar afectado. En general hay pérdida de pelo y mucho picor, por lo que el animal al rascarse se produce heridas, que formarán costra más o menos abundante e incluso zonas de sangrado